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Guerra entre Estados Unidos e Irán dispara costos para consumidores en todo el mundo

La guerra entre Estados Unidos e Irán ha elevado los precios del petróleo y provocado un aumento global en los costos de combustible, alimentos, transporte y bienes esenciales

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La guerra entre Estados Unidos e Irán ha provocado un fuerte impacto económico mundial, elevando los precios del petróleo, afectando las cadenas de suministro y encareciendo productos esenciales para millones de consumidores.

Expertos analizaron cómo el conflicto ha repercutido en el costo de la gasolina, los alimentos, el transporte y otros bienes de uso diario.

Aunque Irán anunció recientemente la reapertura del estrecho de Ormuz, Estados Unidos no ha levantado completamente su bloqueo, lo que mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad de los mercados y el suministro global.

El estrecho de Ormuz y la soberanía iraní

 

El primero en intervenir fue el profesor William O. Beeman, experto en Medio Oriente y profesor emérito de antropología de la Universidad de Minnesota. Beeman señaló que para entender las decisiones de Irán es necesario comprender su historia y la importancia que el país le da a su soberanía nacional.

“Irán ha sido dominado por potencias extranjeras durante casi 200 años”, afirmó Beeman. “Por eso, cualquier intento de presión militar o económica por parte de Estados Unidos es visto como una amenaza directa a su independencia”.

El experto explicó que el gobierno iraní considera que defender el estrecho de Ormuz y mantener el control sobre sus aguas territoriales es una forma de reafirmar su soberanía. También advirtió que la presión de Washington difícilmente hará que Teherán abandone su postura.

Beeman sostuvo además que uno de los principales puntos de conflicto sigue siendo el programa nuclear iraní. Según explicó, Irán insiste en su derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear.

“Eliminar por completo el programa nuclear iraní no es una opción viable para ellos”, dijo. “Si Estados Unidos insiste en eso, las negociaciones no avanzarán”.

El académico también criticó la retórica utilizada por funcionarios estadounidenses, incluyendo referencias religiosas y civilizacionales hechas por el presidente Donald Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth. Según Beeman, ese lenguaje puede alimentar tensiones históricas en Medio Oriente.

“Para muchas personas en la región, este tipo de discurso evoca las Cruzadas y refuerza la idea de una guerra religiosa”, señaló.

 

Gasolina, inflación y menos crecimiento económico

 

Luego intervino Ryan Nunn, director de investigación del Budget Lab de Yale, quien analizó el impacto económico del conflicto en Estados Unidos.

Nunn explicó que el aumento de los precios del petróleo ha sido uno de los más fuertes registrados en las últimas décadas. Según dijo, el barril de petróleo pasó de unos 65 dólares antes del conflicto a cerca de 100 dólares en días recientes.

El economista señaló que, si este aumento se mantiene durante varios meses, la inflación en Estados Unidos podría aumentar cerca de medio punto porcentual y el crecimiento económico podría reducirse en una magnitud similar.

Aunque esa cifra parece pequeña, Nunn advirtió que equivaldría a una pérdida aproximada de 115 mil millones de dólares en producción económica.

“Cuando suben los precios del petróleo, no solo sube la gasolina”, explicó. “También aumentan los costos de transporte, manufactura y distribución, lo que termina impactando el precio de muchos productos”.

Sin embargo, Nunn indicó que Estados Unidos está mejor preparado que en décadas anteriores para enfrentar este tipo de crisis porque hoy consume menos petróleo por cada dólar de producción económica.

“El país es ahora un exportador neto de petróleo y también tiene más eficiencia energética, más vehículos híbridos y eléctricos, y una mayor diversificación de fuentes de energía”, afirmó.

Aun así, destacó que las familias de bajos ingresos suelen ser las más afectadas por estos aumentos porque destinan una mayor parte de su presupuesto a combustible, alimentos y energía.

“Estas crisis golpean más fuerte a los hogares con menos recursos porque tienen menos margen para absorber el aumento de precios”, dijo.

India y los países más vulnerables a la crisis

 

El último en intervenir fue Anil Deolalikar, economista de UC Riverside, quien habló sobre el impacto global del conflicto, especialmente en países de bajos y medianos ingresos.

Deolalikar explicó que el petróleo no solo se usa para gasolina, sino también para fabricar plásticos, fertilizantes, medicamentos, ropa y otros productos cotidianos.

“Por eso, cuando suben los precios del petróleo, prácticamente toda la economía se ve afectada”, indicó.

El economista señaló que los países más vulnerables son aquellos que dependen de las importaciones de energía y que ya enfrentaban pobreza o inseguridad alimentaria, incluyendo Yemen, Sudán, Somalia, Irak, Líbano y Jordania.

También presentó el caso de India como ejemplo del impacto que puede tener una crisis petrolera prolongada.

India importa entre 35% y 50% de su petróleo a través del estrecho de Ormuz y depende en gran medida del gas licuado de petróleo para cocinar.

Según Deolalikar, el precio del gas para cocinar en India ha aumentado entre 200% y 400% en algunas ciudades, obligando a muchas familias a volver a usar leña y queroseno.

“Esto no solo empeora la economía de los hogares, también empeora la contaminación del aire”, dijo.

 

India y los países más vulnerables a la crisis

 

El experto agregó que el aumento en los precios del combustible y los fertilizantes está afectando gravemente a pequeños agricultores, muchos de los cuales ya vivían endeudados.

“Muchos agricultores dependen de préstamos para comprar semillas, fertilizantes y diésel al inicio de la temporada agrícola”, explicó. “Cuando los costos aumentan de manera repentina, sus deudas se vuelven imposibles de pagar”.

Deolalikar advirtió que la crisis podría aumentar la pobreza en India de 20% a 40% en apenas unos meses y provocar un incremento en la desnutrición, el endeudamiento rural y los suicidios de agricultores.

El daño económico podría durar años

 

Al cierre del briefing, los expertos coincidieron en que, aunque los precios del petróleo puedan bajar en las próximas semanas, parte del daño económico ya está hecho.

Beeman insistió en que cualquier solución pasa por comprender mejor la perspectiva iraní. Nunn recordó que el impacto en Estados Unidos será real, aunque menor que en otras crisis del pasado. Y Deolalikar advirtió que las poblaciones más pobres del mundo seguirán sufriendo las consecuencias durante meses o incluso años.

“Puede que los precios bajen”, concluyó Deolalikar, “pero para muchas personas en el mundo, el daño ya está hecho”.

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