“Que ocurran dos sismos de tal magnitud, casi al mismo tiempo, en un mismo lugar, es poco común”: geofísico
Desde el 29 de julio de 1967 las calles de Venezuela no se remecían como lo hicieron ayer. El primer terremoto, de magnitud 7,2, movió los cimientos de la costa central de Venezuela a las 18:04, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). Tuvo su epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado de Yaracuy, a 280 km al oeste de Caracas.
Tan solo 39 segundos después, cuando las personas no se habían recuperado de la primera sacudida, ocurrió un segundo terremoto, en el mismo lugar, pero esta vez con mayor fuerza, de magnitud de 7,5.
Los dos sismos dejaron a Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, entre otras regiones del país, con un sinsabor, edificios destruidos, al menos 7.000 personas desaparecidas, más de mil heridos y 164 muertos, falta de servicios básicos. Era día feriado en Venezuela, en conmemoración de la Batalla de Carabobo, por lo que más personas se encontraban en sus casas que en un día de jornada laboral.
Los terremotos también dejaron gran pregunta ¿es normal que ocurran dos sismos de tal magnitud casi al mismo tiempo y en el mismo lugar? “Que ocurran dos sismos de tal magnitud, con tan poco tiempo de separación, en un mismo lugar, es un fenómeno poco común digno de ser objeto de estudio”, responde Jesús Ávila García, ingeniero en Geofísica.
El jefe de Geofísica y Análisis de datos en VASE SISMICA, una firma mexicana especializada en el desarrollo de tecnología e inteligencia artificial para la detección temprana de sismos y la evaluación de la salud estructural, explica que el lugar en donde ocurrieron los sismos, justamente está en una zona donde limitan dos fallas que representan el límite de placas entre Caribe y Sudamérica. Estas dos fallas son importantes y fueron generadores de sismos grandes de este tamaño como el de 1967 en Caracas o el de 1812 en toda la región de los Andes”.

De acuerdo con Ávila, venezolano radicado en México, hay tres fallas tectónicas importantes en Venezuela: la falla de Boconó (FB), la falla de Oca-Ancón (FOA) y la falla de San Sebastián (FSS). «El primer sismo de 7.1 se originó en el noroeste de la falla de Boconó, que recorre todos los Andes venezolanos y disparó el sismo de 7.5 al este de la falla de San Sebastián. Es un fenómeno que ya se había dado en 1812 en el gran sismo de Los Andes», explica a Te lo Cuento News.
Como experto en sismología, Ávila asegura que no deben ocurrir réplicas mayores. “Como es común en estos casos, las próximas réplicas irán disminuyendo su magnitud, pero va a haber réplicas”.
Jocelyn Vargas, ingeniera enfocada en temas sísmicos y fundadora de VASE Sísmica, lanza una alerta: “las próximas 24 a 72 horas son el período de mayor vigilancia”. «La población debe asumir que habrá réplicas y actuar como si una ocurrencia pudiera en cualquier momento. Es necesario vigilar edificios vulnerables y resguardarse en refugios autorizados por las autoridades», afirma.
“No significa que vaya a ocurrir un sismo mayor, pero tampoco puede descartarse completamente porque los terremotos en doble (como los dos que ocurrieron con apenas segundos de diferencia) indican una redistribución importante de esfuerzos en la falla”, concluye Vargas.
