Huelga de hambre en centro de detención de ICE en Pensilvania
Denuncias de negligencia médica y comida en mal estado en el Moshannon Valley Processing Center provocaron el conflicto, al que ya se han unido unos 100 detenidos
Un hombre perdió el conocimiento la noche del miércoles dentro del centro de detención de inmigrantes Moshannon Valley Processing Center, en Pensilvania, sin recibir atención médica adecuada por parte del personal, según denunció una fuente interna.
De acuerdo con un testigo, los funcionarios del recinto, ubicado en el condado de Clearfield, pidieron a otros detenidos que auxiliaran al afectado en lugar de intervenir directamente.
“Vomitó una sustancia verde y se desmayó. Su cuerpo estaba pálido. Temblaba y sudaba, y los oficiales no le prestaron atención”, relató, al solicitar anonimato por temor a represalias.
El testigo aseguró que este sería el tercer caso reciente de una persona hospitalizada tras presentar síntomas similares. Aunque el personal del centro habría calificado la situación como un “resfriado común”, familiares de los detenidos sospechan de una posible infección intestinal.
Más detenidos se unen a la protesta
Tras el incidente, decenas de hombres iniciaron una huelga de hambre como forma de protesta por las condiciones dentro del centro. Según el testigo, la medida comenzó con unos 70 participantes el jueves por la mañana y aumentó a cerca de 100 para el viernes en la Unidad Cuatro.
“Planeamos continuar la huelga hasta que los medios visibilicen la situación injusta en la que vivimos”, afirmó.
El abogado Craig Shagin confirmó haber recibido información sobre la protesta. Los detenidos exigen mejoras en la atención médica y en la calidad de los alimentos proporcionados por GEO Group, empresa que opera el centro.
Denuncias sobre alimentos en mal estado
El testigo describió que las comidas suelen consistir en pan, leche y agua, pero en condiciones deficientes. Afirmó que el pan suele estar duro, la leche en ocasiones contiene sustancias negras o está cortada, y recientemente encontró gusanos en el agua.
“Hemos encontrado gusanos en el agua, insectos en la comida y hoy encontré una sustancia negra en mi envase de leche. Las condiciones aquí son terribles”, denunció.
El abogado Shagin también corroboró que varios detenidos han enfermado presuntamente por los alimentos.
Informes publicados en 2024 por la ACLU of Pennsylvania y la Temple University Beasley School of Law ya habían documentado quejas sistemáticas sobre negligencia médica y la provisión de alimentos en mal estado o insuficientes en este tipo de instalaciones.
El denunciante, un solicitante de asilo hondureño que llegó a Estados Unidos en 2014 huyendo de la violencia de pandillas, indicó además que tres detenidos fueron retirados del bloque tras el primer día de huelga, sin explicación ni información sobre su paradero.
Reacciones de organizaciones
Para Jaime Martinez, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Frontline Dignity, la huelga de hambre refleja una situación crítica.
“Una huelga de hambre es una señal de que algo está fundamentalmente mal. Nadie debería tener que dejar de comer para ser visto, escuchado o tratado como plenamente humano”, afirmó.
Por su parte, Lenny Oddo, administrador del centro, declinó comentar sobre la huelga, alegando preocupaciones por la privacidad de los detenidos.
Las denuncias reavivan el debate sobre las condiciones dentro de los centros de detención migratoria en Estados Unidos y la supervisión de las empresas privadas encargadas de su operación.
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