Activistas denuncian nueva ofensiva contra el voto afroamericano en el sur de EE. UU.
Activistas advierten que nuevos mapas electorales y fallos judiciales podrían debilitar representación afroamericana y derechos de minorías en Estados Unidos
Líderes y defensores del derecho al voto advirtieron que recientes decisiones de la Corte Suprema podrían acelerar una nueva ola de redistribución electoral en estados del sur, debilitando la representación política de comunidades afroamericanas y otras minorías en Estados Unidos. Durante una conversación nacional organizada por American Community Media, activistas de Alabama, Louisiana, Georgia y Carolina del Norte denunciaron lo que consideran un intento coordinado de reducir el poder político negro en la región.
El encuentro ocurrió semanas después de que la Corte Suprema invalidara el mapa congresional de Louisiana con dos distritos de mayoría afroamericana, una decisión que, según expertos legales, debilita la Sección 2 de la Ley de Derecho al Voto, la parte de la legislación federal que prohíbe prácticas electorales que diluyan la representación de minorías.
Los participantes aseguraron que el fallo ya está generando movimientos rápidos en varios estados del sur para redibujar mapas electorales antes de futuras elecciones.
“Esto no es nuevo”
El primero en intervenir fue Mitchell Brown, abogado senior de derechos electorales de la Southern Coalition for Social Justice, quien explicó que el fallo hace mucho más difícil demostrar discriminación racial en casos de redistribución electoral.
Brown señaló que ahora los demandantes prácticamente deben probar intención explícita de discriminación racial por parte de legisladores, algo que calificó como extremadamente difícil.
“Esto no es nuevo”, afirmó Brown. “Cada vez que hay avances en participación política de comunidades afroamericanas y votantes de color, aparece una reacción para limitar ese progreso”.
El abogado también advirtió que algunos estados ya comenzaron a reinterpretar la decisión judicial como una autorización para eliminar distritos protegidos bajo la Ley de Derecho al Voto.
Brown mencionó el caso de Tennessee, donde legisladores aprobaron un nuevo mapa que elimina el único distrito congresional de mayoría afroamericana en el estado.
Además, alertó que los cambios podrían extenderse más allá del Congreso y afectar elecciones locales, juntas escolares y gobiernos municipales.
“La historia se está repitiendo”
Luego tomó la palabra Amir Badat, abogado de derechos electorales de la NAACP Legal Defense and Educational Fund, quien conectó la situación actual con la historia de segregación racial en Estados Unidos.
Badat recordó que después de la Reconstrucción y del avance político afroamericano tras la Guerra Civil, muchos estados del sur implementaron impuestos electorales, pruebas de alfabetización y otras medidas aparentemente “neutrales” para impedir el voto negro.
“Estamos viendo el mismo patrón otra vez”, aseguró.
Según Badat, la Ley de Derecho al Voto de 1965 permitió una expansión histórica de representación afroamericana en todos los niveles de gobierno, incluyendo el Congreso federal. Sin embargo, dijo que las decisiones recientes de la Corte Suprema están desmontando progresivamente esas protecciones.
El abogado afirmó que hasta 19 distritos congresionales y más de 190 distritos legislativos estatales en el sur podrían verse afectados por nuevos procesos de redistribución electoral.
También advirtió que las consecuencias no son abstractas.
“Esto afecta quién toma decisiones sobre educación, presupuesto, libros escolares y representación local”, explicó.
Louisiana enfrenta caos electoral
El comisionado de servicio público de Louisiana, Davante Lewis, describió una situación que calificó como “caótica” dentro de su estado.
Lewis explicó que miles de personas ya habían votado por correo cuando el gobernador suspendió elecciones congresionales utilizando poderes de emergencia originalmente diseñados para desastres naturales y huracanes.
“Estamos viendo cambios en medio del proceso electoral”, afirmó Lewis.
El funcionario aseguró que la legislatura estatal también avanzó rápidamente en nuevos mapas electorales que reducirían la representación afroamericana de dos distritos congresionales a uno solo.
Además, denunció que legisladores eliminaron información racial de documentos oficiales de redistribución, algo que históricamente siempre se había incluido en Louisiana.
Lewis sostuvo que las medidas están generando enorme confusión entre votantes sobre cuándo deben votar y si sus votos serán contados.
“Nunca habíamos visto algo así fuera de una emergencia por huracanes”, dijo.
Alabama y el temor a repetir el pasado
Jerome Dees, director de políticas del Southern Poverty Law Center, afirmó que Alabama podría regresar a niveles de representación similares a los de la era posterior a la Reconstrucción.
Dees recordó que Alabama pasó más de un siglo sin representación afroamericana en el Congreso después del fin de la Reconstrucción en 1877.
“Estamos entrando en una segunda era post-Reconstrucción”, advirtió.
El abogado también señaló que existe gran desinformación sobre fechas electorales y cambios de distritos en Alabama, algo que podría reducir participación de votantes.
Por ello, insistió en que las personas deben seguir asistiendo a las urnas pese a la incertidumbre.
“Esto es sobre poder”
La última en intervenir fue Rhyane Wagner, directora de narrativa y coaliciones de Alabama Values Progress, quien aseguró que el conflicto actual no se trata solamente de líneas en mapas electorales.
“Esto es sobre poder, representación y sobre quién tiene voz en la democracia”, afirmó.
Wagner sostuvo que muchas de las estrategias actuales replican mecanismos históricos de exclusión racial, aunque ahora presentados bajo argumentos “neutrales” o “colorblind”.
También explicó que organizaciones comunitarias están trabajando para combatir la desinformación electoral y orientar a votantes sobre los cambios.
La activista pidió además que grupos nacionales apoyen de manera sostenida a organizaciones locales del sur y no solamente durante ciclos electorales.
“Esto no es un momento pasajero. Es trabajo generacional”, afirmó.
Un debate con impacto nacional
Aunque gran parte de la discusión se enfocó en estados del sur, los participantes insistieron en que las consecuencias podrían extenderse a todo el país. Los expertos advirtieron que comunidades latinas, asiático-americanas y nativoamericanas también podrían verse afectadas por futuros cambios en mapas electorales y protecciones federales.
A lo largo de la conversación, los activistas coincidieron en que el momento actual representa uno de los mayores desafíos para los derechos electorales en décadas. Sin embargo, también destacaron el crecimiento de movilizaciones comunitarias, protestas y esfuerzos de organización en distintos estados del país.
Para muchos de ellos, la batalla ya no es solamente legal. También es histórica, cultural y profundamente humana.