Confusión sobre vacunas aumenta el riesgo para familias vulnerables en EE.UU.
El doctor Richard Besser director ejecutivo de la Robert Wood Johnson Foundation y exdirector interino de los CDC, advirtió que la desinformación y la politización de las vacunas están afectando la confianza pública en Estados Unidos
Estados Unidos enfrenta un momento de creciente incertidumbre en torno a las vacunas, justo cuando vuelven a aparecer enfermedades prevenibles como el sarampión. En ese contexto, el Dr. Richard Besser, presidente y director ejecutivo de la Robert Wood Johnson Foundation y exdirector interino de los CDC, advirtió que la desinformación, la politización y los cambios recientes en recomendaciones oficiales están debilitando la confianza pública.
Una confianza cada vez más frágil
Besser, pediatra con más de 30 años de experiencia, afirmó que pocas herramientas han protegido tanto la salud infantil como las vacunas.
“No hubo nada que yo hiciera que tuviera más valor comprobado para proteger y mantener la salud de mis pacientes que asegurarme de que estuvieran vacunados por completo y a tiempo”, dijo.
También cuestionó la fiabilidad de la información oficial actual al asegurar que no recomienda acudir al sitio web de los CDC para orientarse sobre vacunas.
Frente a la confusión que viven muchas familias, insistió en que las decisiones de salud deben consultarse con médicos y proveedores de confianza, no con figuras políticas. Según una encuesta de 2025 de KFF y The Washington Post, el 16% de los padres en Estados Unidos ha omitido o retrasado al menos una vacuna recomendada.

El temor al regreso de enfermedades prevenibles
La preocupación aumentó cuando se abordó el posible retroceso en políticas de vacunación escolar. Besser advirtió que flexibilizar esos requisitos podría abrir la puerta al regreso de enfermedades que muchas familias jóvenes nunca han visto de cerca, como la polio.
“La idea de que la polio pudiera volver a nuestro país es devastadora”, afirmó.
También defendió la seguridad y eficacia de las vacunas mRNA contra COVID-19, subrayando que fueron posibles gracias a años de investigación científica y que ayudaron a salvar millones de vidas.
Inmigración, miedo y barreras para la salud
Uno de los puntos más delicados fue el impacto de esta crisis en comunidades inmigrantes. Besser reconoció que el aumento de la vigilancia migratoria ha generado miedo entre familias indocumentadas y está afectando su disposición a acudir a clínicas y centros de salud.
“Lo que hemos visto en términos de enforcement migratorio de ICE ha creado una barrera para que los inmigrantes obtengan la atención de salud que necesitan y merecen”, señaló.
A eso se suma otro problema: muchas comunidades no reciben información clara en su idioma o de fuentes culturalmente cercanas, lo que hace aún más difícil distinguir entre evidencia científica y desinformación.
Una advertencia más amplia
Besser también alertó que Estados Unidos está perdiendo terreno en salud pública e investigación biomédica, y que podría estar menos preparado para enfrentar una futura emergencia sanitaria.
“Habrá otra pandemia. Eso es un hecho”, dijo. Y añadió: “Estaremos menos preparados para la próxima pandemia de lo que estuvimos para COVID”.
Al final, su mensaje fue claro, cuando la confianza en las vacunas se rompe, quienes más sufren suelen ser los niños, las familias inmigrantes y las comunidades con menos acceso a atención médica confiable.