Los signos del PSOE

0

Las elecciones parlamentarias del pasado 28 de abril dejaron en España un panorama bastante confuso, en el cual quedan muy pocos parámetros de claridad, entre ellos, la confirmación, tal como lo venían señalando las encuestas, de una votación considerablemente mayoritaria para el histórico Partido Socialista Obrero Español, encabezado por Pedro Sánchez, quien tendrá la difícil tarea de poder hacer gobierno.

La ocasión ha llevado a muchos a despotricar contra la emblemática organización política, tildándola de ser un elemento afín a las maneras más ortodoxas y perversas del socialismo, obviando un hecho irrefutable que es la evolución política que hizo que un partido, abiertamente marxista en sus orígenes –hace cientos de años- migrara con dedicación y claridad hacia un ideario socialdemócrata que lo convirtió en abanderado de la libertad, la justicia y la democracia.

El PSOE no es solo Pedro Sánchez, sino un cúmulo de voluntades, movidas por hombres como Felipe González, que en su haber tiene la continuidad de lo que inició Adolfo Suárez y el hecho de que la transición española mutara a la posibilidad –concretada por demás- de erigir a una nación fuerte, pujante e integrada. Además, en el partido existen tendencias como la que representa Susana Díaz, que dan al partido moderación y claridad. Por ello, decir que Sánchez es la representación del modelo cubano, venezolano o nicaragüense, es un absurdo.

En su historia, el Partido Socialista Obrero Español ha acompañado las causas de la libertad y la democracia. Es evidente que tanto Sánchez como su ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell han cometido errores en la lectura dada a ciertos asuntos y en la respuesta ofrecida a determinadas coyunturas, pero de allí a tildarlos de cómplices de gobierno autocráticos y favorables al populismo dictatorial, hay mucho trecho.

Tienen el PSOE y Pedro Sánchez la enorme oportunidad de erigirse como abanderados de la lucha democrática en América Latina. La fórmula empieza por acercarse mucho más al centro expresado en propuestas como Ciudadanos y ver en qué pueden coincidir incluso con el Partido Popular, antes que seguir en una alianza dañina con Podemos, y en la búsqueda de acuerdos coyunturales con movimientos de raigambre radical en las regiones. De hacerlo, las glorias del PSOE pueden levantarse de manera triunfadora. Pero de fracasar, el anhelo de justicia puede llevar a que se pierda una oportunidad histórica, empedrando el camino para la antipolítica y la tristeza.

Únete a nuestro canal oficial de Telegram: >Aquí<
Visítanos en nuestro canal de Youtube: >Aquí<
También Podría Interesarte

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este Sitio Web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer Más