“La estela de Sadat”

0

Ejercer la política con convicciones no debería ser algo atípico o curioso, sino que es elemental que los que llegan a los cargos públicos tienen que tener el criterio de que se asumen las funciones para servir y no para lucrarse. Desafortunadamente, son tantos los ejemplos negativos, que los gobernantes éticos y correctos dan de que hablar. Mucho más meritorio es seguir adelante con las creencias y puntos de vista sin importar las consecuencias que ello pueda tener.

El 6 de octubre se cumplen 38 años del asesinato del presidente egipcio Anuar El Sadat, un hombre que fue capaz de entender la necesidad de un mundo mucho más justo y en paz, incluso arriesgando su propia vida. Aún están vivas las imágenes del presidente egipcio que sonriendo, seguía desde la tribuna principal un desfile militar. A los minutos, se produjo un atentado que acabó con su vida y dejó un lamentable saldo de muertos y heridos.  

Años atrás Sa dat había visitado Jerusalén para hablar ante el parlamento de Israel en una gira a favor de la paz, en la que compartió con referentes de la política de ese país. Se comenta que los asesores cercanos recomendaron al primer mandatario egipcio no acudir por el riesgo que ello representaba. Sin embargo, el líder manifestó que aunque sabía que su acción tendría consecuencias funestas para su integridad, era el camino de la paz el que debía seguirse, por ello, haría acto de presencia en el legislativo de un país contra el que había estado en guerra.

Fue un hombre íntegro que entendió que la confrontación no servía absolutamente para nada y que propugnó por el entendimiento entre los diversos actores. De allí que el primer ministro de Israel Menahem Begin lo denominara su amigo entrañable, Golda Meir compartiera con él y un número relevante de líderes del mundo lamentara su asesinato, muchos de los cuales viajaron a las exequias del dirigente egipcio.

Vive Sadat en el recuerdo de la valentía y en el mérito de haber aprendido de sus propios errores. Un mundo más justo pasa por reivindicar la figura y la estampa de figuras como él, que se enfrentan a los peligros con la claridad de sus ideas y los sueños de la paz. Escribir sobre el líder egipcio casi cuatro décadas después de su asesinato y recordarlo constantemente, es un aporte militante a la libertad, a la ética y al empuje para que los mandatarios piensen en sus países, antes que en sus intereses particulares.

 

Únete a nuestro canal oficial de Telegram: >Aquí<
Visítanos en nuestro canal de Youtube: >Aquí<
También Podría Interesarte

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este Sitio Web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer Más