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EEUU y la OTAN plantearon una desescalada a Rusia para terminar con la crisis

El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov emitió un mensaje sobre la “Indivisibilidad de la Seguridad”

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Estados Unidos y la OTAN brindaron una desescalada militar a Rusia para solventar la crisis en torno a Ucrania aunque no renunciaron al posible ingreso de este país en la Alianza Atlántica, de acuerdo con las cartas que Washington y Bruselas consignaron al Kremlin y a las que ha tenido acceso el diario español El País.

Al respecto, el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov emitió un mensaje sobre la “Indivisibilidad de la Seguridad” dirigido a los Jefes de Relaciones Exteriores, ministros y secretarios de Asuntos Exteriores de los EEUU , Canadá y varios países europeos

A juicio de Lavrov, Rusia está seriamente preocupada por el aumento de las tensiones político-militares en las inmediaciones de sus fronteras occidentales.

Con el fin de evitar una mayor escalada, la parte rusa presentó el 15 de diciembre de 2021 los borradores de dos documentos legales internacionales interconectados: un Tratado entre la Federación Rusa y los Estados Unidos de América sobre Garantías de Seguridad y un Acuerdo sobre Medidas para Garantizar la Seguridad de la Federación de Rusia y Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico.

Comentó que las respuestas de EEUU y la OTAN a las propuestas de Rusia recibidas el 26 de enero de 2022 demuestran serias diferencias en la comprensión del principio de seguridad igual e indivisible que es fundamental para toda la arquitectura de seguridad europea. Creemos que es necesario aclarar de inmediato este tema, ya que determinará las perspectivas para el diálogo futuro.

La Carta para la Seguridad Europea firmada en la cumbre de Estambul de noviembre de 1999 se formularon derechos y obligaciones clave de los Estados participantes de la OSCE con respecto a la indivisibilidad de la seguridad. Subrayó el derecho de cada Estado participante a ser libre de elegir o cambiar sus arreglos de seguridad, incluidos los tratados de alianzas, a medida que evolucionan, así como el derecho de cada Estado a la neutralidad. El mismo párrafo de la Carta condiciona directamente esos derechos a la obligación de cada Estado de no fortalecer su seguridad a expensas de la seguridad de otros Estados. Dice además que ningún Estado, grupo de Estados u Organización puede tener una responsabilidad preeminente en el mantenimiento de la paz y la estabilidad en el área de la OSCE ni puede considerar parte alguna del área de la OSCE como su esfera de influencia.

En la Cumbre de la OSCE en Astana en diciembre de 2010, los líderes de nuestras naciones aprobaron una declaración que reafirmó este paquete integral de obligaciones interconectadas.

Sin embargo, los países occidentales continúan extrayendo de él solo aquellos elementos que les convienen, a saber, el derecho de los Estados a ser libres de elegir alianzas para garantizar exclusivamente su propia seguridad. Las palabras «a medida que evolucionan» se omiten vergonzosamente, porque esta disposición también formaba parte integral de la comprensión de la «seguridad indivisible», y específicamente en el sentido de que las alianzas militares deben abandonar su función de disuasión inicial e integrarse en la arquitectura paneuropea basados en enfoques colectivos, en lugar de grupos reducidos. El principio de seguridad indivisible se interpreta selectivamente como una justificación del curso en curso hacia la expansión irresponsable de la OTAN .

Considera que “es revelador que los representantes occidentales, mientras expresan su disposición a entablar un diálogo sobre la arquitectura de seguridad europea, evitan deliberadamente hacer referencia a la Carta para la Seguridad Europea y la Declaración de Astana en sus comentarios”.
A su juicio, “mencionan solo documentos anteriores de la OSCE, particularmente a menudo: la Carta de París de 1990 para una Nueva Europa que no contiene la obligación cada vez más «incómoda» de no fortalecer la seguridad propia a expensas de la seguridad de otros Estados. Las capitales occidentales también intentan ignorar un documento clave de la OSCE: el Código de Conducta sobre los Aspectos Político-Militares de la Seguridad de 1994, que dice claramente que los Estados elegirán sus arreglos de seguridad, incluida la membresía en alianzas, «teniendo en cuenta las legítimas preocupaciones de seguridad de otros estados”.

El diplomático sostuvo que no funcionará de esa manera. La esencia misma de los acuerdos sobre seguridad indivisible es que o hay seguridad para todos o no hay seguridad para nadie. La Carta de Estambul establece que todos los Estados participantes de la OSCE tienen el mismo derecho a la seguridad, y no sólo los países de la OTAN que interpretan este derecho como un privilegio excepcional de pertenencia al club ‘exclusivo’ del Atlántico Norte.

“No comentaré otras directrices y acciones de la OTAN que reflejan la aspiración del bloque ‘defensivo’ a la supremacía militar y al uso de la fuerza eludiendo las prerrogativas del Consejo de Seguridad de la ONU. Basta decir que tales acciones contravienen las obligaciones fundamentales de toda Europa, incluidos los compromisos en virtud de los documentos antes mencionados de mantener únicamente las capacidades militares que sean proporcionales a las necesidades de seguridad individuales o colectivas, teniendo en cuenta las obligaciones en virtud del derecho internacional, así como la intereses legítimos de seguridad de otros Estados”, manifestó Lavrov.

Subrayó que al discutir la situación actual en Europa, “nuestros colegas de los Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea hacen llamados constantes a la ‘desescalada’ y llaman a Rusia a ‘elegir el camino de la diplomacia’. Queremos recordar: llevamos décadas avanzando por ese camino. Los hitos clave, como los documentos de las cumbres de Estambul y Astana, son exactamente el resultado directo de la diplomacia. El mismo hecho de que Occidente intente ahora revisar en su beneficio estos logros diplomáticos de los líderes de todos los países de la OSCE suscita una gran preocupación. La situación exige una franca clarificación de posiciones”.

“Queremos recibir una respuesta clara a la pregunta de cómo nuestros socios entienden su obligación de no fortalecer su propia seguridad a expensas de la seguridad de otros Estados sobre la base del compromiso con el principio de seguridad indivisible. ¿Cómo se propone concretamente su Gobierno cumplir esta obligación en términos prácticos en las circunstancias actuales? Si incumple esta obligación, le pedimos que lo indique claramente”.

En opinión de Lavrov,”sin tener plena claridad sobre este tema clave relacionado con la interconexión de derechos y obligaciones aprobados al más alto nivel, es imposible asegurar el equilibrio de intereses plasmado en los instrumentos de las cumbres de Estambul y Astana. Su respuesta ayudará a comprender mejor el alcance de la capacidad de nuestros socios para permanecer fieles a sus compromisos, así como las perspectivas de progreso común hacia la disminución de las tensiones y el fortalecimiento de la seguridad europea”.

Dijo que esspera su pronta respuesta. “No debería tomar mucho tiempo, ya que el punto es aclarar el entendimiento sobre la base del cual su Presidente/Primer Ministro firmó las obligaciones correspondientes”.

“Esperamos también que la respuesta a esta carta se dé a título nacional, ya que los compromisos antes mencionados fueron asumidos por cada uno de nuestros Estados de manera individual y no dentro de ningún bloque o en nombre de éste”, concluyó Lavrov.

Fuente: Embajada de Rusia en EEUU

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