Jueves, 27 de Julio del 2017

 

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idaniachirinosIdania Chirinos

Crónicas desde el exilio

Desde Bogotá, Colombia

Vino y se fue

FelipeGonzalez180615

Vino y se fue llevándose con él la más sencilla -y a la vez-, la más completa y clara radiografía del aquí y del ahora que viven los venezolanos. “He vuelto triste por Venezuela (…) me produce tristeza que un país siempre tan vivo, tan fuerte, tan rico, sea un país en proceso de destrucción en todos, en todos los aspectos que uno quiera analizar”.

Llegó con retraso a la cita pautada. La incidencia arbitraria del ejecutivo venezolano sobre las causas judiciales que se siguen contra López, Ceballos y Ledezma, le hizo posponer su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Llegó con un respaldo insospechado por los venezolanos. Una palmada en el hombro del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien públicamente y 24 horas antes, expresó su opinión: “Felipe González siempre se ha caracterizado por su buena voluntad y en esa condición va a Venezuela. Ojalá sea bien recibido, ojalá lo escuchen (…)”. Ni lo uno, ni lo otro Presidente Santos, pero agradecidos por sus buenos deseos y sobre todo, por su postura a la luz día, esa que otras veces hemos reclamado, pero nunca hemos percibido.

Felipe González llegó de manera discreta, intentando un bajo perfil que -por la importancia de la posición asumida en relación a los presos políticos venezolanos- era prácticamente imposible de lograr. A eso le sumamos la actitud hostil y descalificadora de Nicolás Maduro y de la corte de funcionarios públicos que repetían los guiones establecidos “violador de derechos humanos, corrupto, organizador de escuadrones de la muerte, asesino”; actitud que por cierto agradeció el propio González al señalar, con cierto dejo de ironía, que de pura torpeza y no con intención, el gobierno venezolano había logrado darle una relevancia internacional inesperada a su visita. Felipe González fue reservado con la prensa, parco en sus declaraciones durante las 48 horas que permaneció en territorio venezolano. Respetuoso de la norma, no forzó situación alguna y repitió una y otra vez “sólo veré a Leopoldo o a Daniel si las autoridades me autorizan”; autorización que nunca llegó, como era de esperarse.

González se marchó en el avión de la discordia: una aeronave de la fuerza aérea colombiana por cuyo pasajero tuvo Maduro el atrevimiento de pedir cuentas al gobierno soberano de Colombia. Si tanto le molestaba el gesto amistoso de Juan Manuel Santos con Felipe González ¿Por qué no impidió el ingreso del avión al espacio aéreo venezolano?  ¿Acaso el avión entró a escondidas, en una especie de operación comando de rescate? Las explicaciones pedidas por Maduro, forman parte de su eterno show para el público de galería… galería que por cierto, cada vez tiene menos público.

Felipe González una vez en Madrid habló, y a través de sus palabras mostró esa imagen nítida, inequívoca, absoluta, del régimen que nos mal gobierna: “Frente a una dictadura, uno sabe a qué atenerse. Frente a una democracia traicionada es imposible orientarse”. Y si alguien necesitaba algo más de especificidad, González concluyó: “Porque es el reino de lo arbitrario, de lo imprevisible, de lo que no se sabe qué va a pasar mañana. De órdenes del ejecutivo diciendo a quien hay que detener, contra quien hay que actuar como si fueran (…) y en realidad lo son, el poder ejecutivo, el poder judicial y el poder legislativo. Esa es la situación”.

Que a nadie le quede dudas. En Venezuela, la democracia es un concepto que sólo se escribe ¡Con la voluntad de quienes ayunan pidiendo libertad! La democracia se escribe con el blanco de una prenda de vestir de los miles de venezolanos que poblaron las calles de Venezuela el pasado 30 de mayo, ¡clamando por la paz! Democracia se escribe en Venezuela con el sudor y las lágrimas de quienes por defender sus derechos y el derecho de otros, ¡ya dejaron de contar los días que permanecen prisioneros, sin garantías de un debido proceso! Lo que NUNCA, entiéndase bien, NUNCA se hará en Venezuela, ¡será escribir DEMOCRACIA con el rojo del PSUV!

Felipe González vino y se fue, pero nos quitó la sensación de soledad que a veces nos acompaña. Hoy, los venezolanos tenemos la certeza de que hombres como él, como los ex presidentes Andrés Pastrana de Colombia y Jorge Tuto Quiroga de Bolivia, han decidido caminar a nuestro lado y gritar, fuerte, a una sola voz ¡LIBERTAD! Hoy, los venezolanos estamos comenzando a tener más agradecimientos que reclamos a esa comunidad internacional que por muchísimos años, miró hacia otro lado. Hoy son otros los que exigen por nosotros, como el sacerdote Desmond Tutu, Premio Nobel de La Paz por su lucha contra el Apartheid, en la Sudáfrica de los años 80. Ese mismo hombre, es el que recién escribió una carta a La Unión Europea y a La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños reclamando “Ante el colapso potencial de un país al que llaman hermano, los líderes de Latinoamérica han respondido con silencio. En lugar de defender los derechos humanos universales, se han escudado detrás de la excusa de la no-injerencia”. ¡Ese silencio, hoy, hace mucho ruido! Tanto ruido hace, ¡que ha comenzado a despertar a otros!

@idaniachirinos

Fuente: www.venezuelaaldia.com

Foto: Archivo/TLCN