Lunes, 16 de Octubre del 2017

 

dona

Download Template for Joomla Full premium theme.

Deutschland online bookmaker http://artbetting.de/bet365/ 100% Bonus.

Online bookmaker bet365

Y perdió España

Bandera Cataluña

Las bochornosas imágenes del referéndum catalán del pasado domingo le dieron la vuelta al mundo y evidenciaron una realidad que se asemeja más a la de una república bananera que a la de un país de la Unión Europea que se ha desarrollado de manera considerable. La actuación de los líderes regionales llevando adelante un proceso que carecía de valor legal y estaba prohibido, es tan cuestionable como la forma en que procedieron los cuerpos de seguridad, que parecieron caer en el juego que los promotores de la consulta tenían.

La Generalitat y los líderes de la independencia han hecho muy bien lo que los líderes del gobierno central han dejado de lado, un proceso de comunicación que logre explicar lo que ocurre.

Mientras el gobierno de Rajoy es señalado, evidentemente de manera injusta, de ser una dictadura y su gobierno se tambalea, los nacionalistas catalanes han quedado como víctimas.

Luego de la controversial jornada, los ánimos se han caldeado y ciertos grupos han pedido un cambio de gobierno. Dos de los que han querido sacar réditos del proceso, evidenciando más su irresponsabilidad son Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que ofrecen un diálogo que no tiene sentido y que sucumbiría al no ser claro. Lo turbulento del asunto es que estas figuras, cuestionadas además, se presentan como la alternativa predilecta y en caso de seguir así, pudiesen alcanzar la posibilidad de llegar, dependiendo de la estrategia seguida por los grupos regionales.

Que Cataluña y eventualmente el País Vasco alcancen su independencia es un asunto que pudiese asociarse a la justicia y que corresponderá a la sociedad decidir. Sin embargo, los procedimientos deben hacerse ajustados a derecho y no caer en una demagogia en la que no hubo reglas claras y las denuncias de una consulta en la que votaron niños, no había padrón y no se auditó el proceso, dejando un sabor de cierta inquietud respecto a la cifra alcanzada.

La gravedad del asunto involucró al rey Felipe VI quien tildó de ilegal la consulta y fue fustigado por las autoridades catalanas que le señalan no haber tendido puentes hacia todos los individuos. Pero tal vez lo más delicado de la situación sea que un país que podía preciarse de estable y organizado se está desmoronando a lo interno y está mostrándole al mundo un rostro que se pensaba desconocido, o al menos superado.

 

Por: Luis Daniel Álvarez V.

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

@luisdalvarezva