Trump firma recortes históricos
El nuevo presupuesto federal firmado por Donald Trump el 4 de julio de 2025 ha generado fuertes críticas de expertos en salud, economía y medioambiente
El presidente Donald Trump firmó el 4 de julio una ley presupuestaria de aproximadamente 1.000 páginas que, según expertos, marca un punto de inflexión en las políticas de salud, medioambiente y economía en Estados Unidos. Durante una rueda de prensa organizada el 11 de julio por American Community Media, académicos y analistas advirtieron sobre las consecuencias de lo que Trump ha calificado como un “gran y hermoso proyecto de ley”.
Recortes sin precedentes a Medicaid y la Ley ACA
Larry Levitt, vicepresidente ejecutivo de política sanitaria en KFF, fue categórico: “Este proyecto representa el mayor retroceso en el apoyo federal a la cobertura de salud en la historia”.
El nuevo presupuesto recorta $900 mil millones a Medicaid —el mayor recorte en la historia del programa— y elimina subsidios clave del mercado de seguros de la Ley de Cuidado Asequible (ACA), también conocida como Obamacare. Aunque se enmarca como un paquete de recortes fiscales, Levitt advirtió que “equivale a una derogación parcial de la ACA”.
El Congreso estimó que más de 11 millones de personas perderán cobertura de salud, “principalmente por no poder navegar la burocracia de los nuevos requisitos laborales”, explicó Levitt. Además, los copagos opcionales podrían alcanzar hasta $35 por visita, afectando principalmente a adultos con ingresos apenas por encima del umbral de pobreza.
Otra consecuencia será la presión sobre los hospitales rurales. “Unos 300 hospitales rurales ya están al borde del colapso financiero, y este presupuesto acelera esa amenaza”, añadió, citando un análisis de KFF News.

Una exclusión deliberada
Levitt también destacó que el nuevo presupuesto excluye de subsidios a inmigrantes con estatus legal temporal, como personas con TPS, solicitantes de asilo o refugiados: “Ya no serán elegibles para asistencia en Medicaid ni Medicare. No estamos hablando de inmigrantes indocumentados. Esto va más allá”.
En estados como California, que financian con fondos propios la atención médica de indocumentados, la ley podría incentivar recortes, aunque una disposición que penalizaba explícitamente esa práctica fue eliminada del texto final por violar reglas del Senado.
Aumento masivo del déficit que favorece a los más ricos
La profesora Natasha Sarin, de Yale Law School y del Yale Budget Lab, aseguró que el impacto fiscal del presupuesto “ronda los $4 billones de dólares en la próxima década”, empujando la relación deuda/PIB de EE. UU. del 100% al 135%.
“El 40% de la población más pobre está peor después de este paquete, perdiendo cerca de $700 anuales, mientras que el 1% más rico recibe recortes fiscales de hasta $30.000 por año”, explicó Sarin. Para los hogares con ingresos millonarios, el beneficio es aún mayor.
Algunos de los recortes clave afectan a Medicaid, SNAP y otros programas de asistencia. Al mismo tiempo, nuevas disposiciones fiscales como deducciones para propinas u horas extra tienen efectos limitados y temporales.
Sarin resumió: “Este es un paquete de política económica regresiva. Lo llamo una política de Robin Hood al revés”.

Subsidios eliminados, más contaminación y menos datos
El ambientalista Bill McKibben, fundador de Third Act, denunció que la ley “está diseñada para frenar la transición energética”. Entre los cambios más graves:
Eliminación de créditos fiscales para energía solar, eólica y baterías.
Expiración del crédito para vehículos eléctricos tan pronto como septiembre.
Recortes al financiamiento de agencias como la NASA y NOAA que monitorean el cambio climático.
“Estamos apagando los satélites que miden el aumento de temperatura. Literalmente”, lamentó McKibben. Según estimaciones citadas por el experto, los hogares estadounidenses pagarán “cientos de dólares más al año” por electricidad debido a esta reversión.
También advirtió sobre el posible uso político de fondos de emergencia. “El presidente probablemente dispense ayuda por desastres como un favor político, y no según necesidad”, dijo, criticando el manejo de la crisis de inundaciones en Texas, donde FEMA no ha respondido eficazmente.
Una lucha a largo plazo
Si bien algunos efectos serán progresivos, los expertos coinciden en que las consecuencias serán profundas. “Muchos de estos cambios no se verán hasta después de las elecciones legislativas”, advirtió Levitt, “pero ya estamos sintiendo las primeras señales”.
Sarin fue aún más directa cuando se le preguntó si este presupuesto puede “hacer a América grande otra vez”: “No hay ningún indicador que yo pueda ofrecer que sugiera que este paquete lo hará. Es una gran victoria para los más ricos, y una gran pérdida para todos los demás”.