Las mujeres y la delincuencia

0

En República Dominicana las mujeres delinquen menos que los hombres. Una muestra de ello es que en las cárceles las mujeres apenas representan el 2,63% de la población penal. De 24.846 privados de libertad, solo 654 son de sexo femenino, según estadísticas contenidas en una publicación de la periodista Wanda Méndez, sobre el tema.

Las mujeres están educadas desde la familia para asumir un rol distinto en la sociedad al que asumen los hombres. Ellas están diseñadas para asumir compromisos más serios y de mayores dimensiones, como son ser esposas y madres, tareas en las cuales ellas invierten el mayor tiempo de su vida útil.

En cuanto al dinero y el poder, elementos que están presentes en los individuos dentro de las distintas sociedades, en el caso de la mujer estos no son prioritarios, contrario a su contraparte, en cuya naturaleza está instalado conseguir ambos como sus metas más ambicionadas. Sin embargo en las féminas cuando estos componentes llaman su atención, los fines y los medios para alcanzarlos no son los mismos.

El vínculo con los miembros de la familia hace que las mujeres sean temerosas y calculen más que los hombres al momento de participar o decidir la comisión un hecho delictual. Pesa mucho en ellas la presión social que las estigmatiza ante la falta, precisamente por su género, pues jamás podrán liberarse de los prejuicios de haber cometido el ilícito aunque cumpla con la pena.

En cuanto al abordaje del tema en cuestión, las psicólogas Nélcida Pepén y July Medina, mujeres con experiencias en el área refieren que “la causa de ese fenómeno es multifactorial”, y valoran que las mujeres “tienen más control emocional, mejor manejo conductual, y son más temerosas al momento de tomar una decisión”.

Las profesionales de la conducta, coinciden en que la mujer maneja mucho mejor la inteligencia emocional, por el tema de la crianza de los hijos y la responsabilidad que tiene en el hogar.

Es en los últimos años que se ha sentido la presencia de mujeres relacionadas con hechos reñidos con la ley. Basta recordar una frase de uso común hace algún tiempo: “las cárceles son para los hombres”, queriendo esto significar que estos lugares no estaban diseñados para mujeres, por la poca o escasa participación de este segmento poblacional en hechos tipificados por las leyes.

Es tranquilizador saber que ante los hechos sonoros de corrupción relacionados con la función pública y otros actos delictivos, en el país como en otros países del mundo, las mujeres tienen poca incidencia o participación en los mismos.

Seguir apostando por más prevención, oportunidades y concienciación, es el camino.

“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”.

Pitágoras

También Podría Interesarte

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este Sitio Web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer Más