Las Mariposas: 58 años después aletean en el firmamento

0

Han pasado 58 años desde aquel horrendo crimen de tres mujeres valientes que con su muerte sentaron la base para poner fin a una tiranía de 31 años, las hermanas Mirabal, mejor conocidas como Las Mariposas.

La magnitud del crimen estremeció los cimientos  y los corazones de los ciudadanos del mundo. Por ello la  Asamblea General de la Organización  de la Naciones Unidas  (ONU), a través de la Resolución 54/134 del 17 de diciembre de 1999, declaró el 25 de noviembre “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, en honor a las Hermanas Mirabal.

Honor a quienes lo merecen: Miverva, Patria y María Teresa Mirabal, conocidas como Las Mariposas, por ellas y en ellas a todas las mujeres caídas por defender sus derechos legítimos, y para que quede registrado en la historia y en las memorias de las generaciones presentes y futuras, y no se repita jamás tan horrendo y cruel asesinato.

A las hermanas Minerva, María Teresa y Patria Mirabal les tocó sufrir y vivir en carne propia las persecuciones de un régimen que no respetó a nada ni a nadie, que no distinguió  entre hombre o mujer, clases sociales, que cruzó las barreras del territorio para materializar sus más bajos, morbosos y descabellados deseos.

Ellas, sus familias y sus compañeros sufrieron las torturas y las persecuciones más crueles y sangrientas en pro de los derechos y las libertades democráticas, coaccionadas durante la dictadura férrea de Rafael Leónidas Trujillo Molina. Inspiradas por el espíritu de libertad que se respiraba con la caída de las dictaduras instauradas en América Latina, prendados de ese sagrado deseo ellas y sus compañeros, soñaron una República Dominicana libre de opresión, e idealizaron un Estado democrático y de derechos.

Con el vil, macabro y horrendo asesinato de las hermanas Mirabal un negro 25 de noviembre de 1960,  se despiertan las consciencias de los dominicanos que hasta el momento  vivían la pesadilla más larga y tenebrosa que registra la historia política de la nación.

Minerva era la cabeza pensante de la agrupación política 14 de Junio (14J), la  cual, luego de que los principales miembros del movimiento fueran perseguidos, encarcelados y torturados, se convirtió en una amenaza y en un dolor de cabeza para  la dictadura y sus principales colaboradores.

Ella, mujer de valor y principios, no se doblegó ante el régimen ni las pretensiones del dictador. Por ello se convirtió en el objetivo del tirano, por enarbolar ideas de corte revolucionario, al igual que sus hermanas.

La incursión de las mujeres en las decisiones relacionadas con la política crea crispación en las sociedades regidas y dirigidas por hombres caracterizados por conducta machista. Este régimen no fue diferente.

Ayer como hoy las mujeres han jugado y seguirán jugando un papel de primer orden en la protección del interés social, y con ello el de sus familias. Son ellas, las madres y esposas, las que cargan con el dolor y lloran hasta que se agota el causal de sus lágrimas la pérdida de los miembros de las familias; de igual manera son las que denuncian, lloran y demandan justicia ante las crueldades propias de estos regímenes.

Los esbirros no pudieron cortar sus alas, aún se escucha el aleteo en el aire y en los cielos azules de los que sueñan una República Dominicana y un mundo mejor. No pudieron silenciarlas, aún se escuchan las voces, 58 años y siguen vivas en las mentes y el corazón de los dominicanos. Y, ¿por qué no?, en todos lo que creen que es posible vivir un mundo de más igualdad, donde hombres y mujeres tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades.

¡Que vivan las Mariposas!

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este Sitio Web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer Más