Homosexualidad y pena de muerte

1

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha aprobado una resolución histórica. Por primera vez este órgano se pronuncia contra las violaciones de derechos humanos relacionadas con el uso de la pena de muerte, incluyendo entre estas su aplicación a las personas que mantienen relaciones homosexuales.

Esta no es, como parece desprenderse del análisis que algunos medios LGTB han hecho, una resolución centrada en la condena de la pena de muerte a las personas que mantienen relaciones homosexuales.

Se trata de un documento que de forma general aborda la pena de muerte y condena su aplicación cuando no es garantista y supone una violación de derechos humanos fundamentales. Condena, por ejemplo, la pena de muerte contra personas con discapacidad mental o intelectual, contra quienes eran menores de 18 años en el momento de la comisión del delito o contra mujeres embarazadas. También “deplora” que las personas pobres o económicamente vulnerables y los extranjeros suelan ser condenados a muerte de manera desproporcionada.

En este sentido, lo interesante de la resolución (que no es la primera de este tipo) es que por primera vez incluye la cuestión LGTB entre sus considerandos y recomendaciones.

Se trata de un hito, cuando en este momento en el mundo, hay 72 países que criminalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo –un tercio de los que integran la ONU- e incluso ser gay o lesbiana puede costar la vida en 8 de ellos.

Según el último informe “Homofobia de Estado”, de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA, por sus siglas en inglés), la protección y el reconocimiento a los homosexuales está presente en los países del norte de América y algunos del Sur, Australia y la mayor parte de Europa.

En cambio, la criminalización a estos colectivos se extiende por buena parte de Europa del Este, todo Asia, África -a excepción de Suráfrica, Seychelles y Cabo Verde-, y parte de Centroamérica y América del Sur.

En total, los actos sexuales entre personas adultas del mismo sexo en privado son legales -bien porque han sido despenalizados o porque nunca fueron criminalizados- en 124 estados (122 miembros de las Naciones Unidas, más Taiwán y Kosovo).

Las naciones donde se aplica pena de muerte a relaciones sexodiversas, son:  Irán, Arabia Saudí, Yemen y Sudán, que la aplican en todo su territorio; Somalia y Nigeria, que la aplican en algunas provincias. Así mismo, en el norte de Siria y el noroeste de Irak, controlados por el Estado Islámico.

Otras naciones no las castigan con la muerte, pero sí con prisión, como es el caso de Argelia, Etiopía, Gambia, India, Jamaica, Dubai, Barbados, Guyana y Granada.

Un caso especialmente escandaloso es el de los campos de concentración en Chechenia, negados por autoridades rusas pero documentados por víctimas de abusos y torturas.

El servicio informativo europeo DW aseguró en abril pasado, que “más de 100 hombres fueron torturados y retenidos por su supuesta orientación homosexual en Chechenia”.

Paralelamente, los medios de comunicación europeos se han hecho eco en las últimas semanas de que el cantante ruso Zelimkhan Bakaev habría sido torturado y asesinado en un campo de concentración anti-gays de Chechenia, según lo han asegurado diversos colectivos en favor de los derechos humanos y LGBTI.

Aunque es innegable y valioso el avance que se ha logrado al respecto en los últimos tiempos, es aún mucho lo que queda por hacer, especialmente por el nivel de crueldad con el que las naciones rezagadas atropellan a sus ciudadanos por ejercer su sexualidad.

 

Por: Carlos Roa

También Podría Interesarte
1 Comentario
  1. Alex Dice

    Exelente artículo. La falta de educación a nivel mundial con respecto al tema es grave, además de ser condenado por todas las “religiones”. Parece mentira que en pleno siglo 21 todavía existan naciones que se comporten como en el siglo 12… desafortunadamente la raíz de tal situación -las religiones- continúan siendo alimentadas por una gran mayoría del mundo, incluyendo los mismos géneros que las religiones han condenado más fervientemente. Las mujeres aún están luchando por sus derechos de igualdad con el hombre, así como existen hay países donde se les apedrea (en público) y se les puede golpear en casa, “si el hombre lo considera correcto”… Sin embargo, las iglesias están colmadas de mujeres así como también personas LGBT. “EL OPRESOR NO SERÍA TAN FUERTE SI NO TUVIESE CÓMPLICES ENTRE LOS PROPIOS OPRIMIDOS” – Simone De Beauvoir

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este Sitio Web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer Más