El segundo gobierno de Michelle Bachelet: baja popularidad, escándalos y un viraje social para Chile (Parte 2)

0

“Hoy es tiempo de dar un nuevo impulso a la tarea de Gobierno, en esta fase tan exigente como inspiradora se requiere poner renovadas energías y rostros nuevos frente a las tareas en las que hemos comprometido al país y que la ciudadanía nos demanda”, explicaba Michelle Bachelet aquel 11 de mayo de 2015 cuando anunció al país los nuevos integrantes de su gabinete ministerial, tras pedir la renuncia a los 23 miembros que conformaban su administración.

La decisión fue tomada luego de la baja histórica de popularidad que sufrió la mandataria -específicamente un 64% de rechazo hacia su gestión-, debido a los distintos casos de corrupción en los que se vieron involucrados integrantes de su gobierno, como su mano derecha y ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, y su propio hijo Sebastián Dávalos, quien para el momento se desempeñaba como Director Sociocultural de la Presidencia. La imagen de Bachelet quedó manchada ante un Chile que creía en su promesa de igualdad social.
Los cargos del gabinete ministerial sufrieron su última modificación durante el 2017. En total 44 ministros pasaron por el gobierno de Bachelet luego de ocho ajustes administrativos en los cuatro años de gestión. La Jefe de Estado despedirá a su país con Mario Fernández como Ministro del Interior, Jorge Rodríguez Grossi a la cabeza del Ministerio de Economía, Alejandra Krauss en el Ministerio del Trabajo, José Antonio Gomez en el Ministerio de Defensa  y Jaime Campos en el de Justicia.
Facebook oficial Michelle Bachelet

Del caso Caval a la alteración del ranking de competitividad empresarial en Chile 

A tan solo un mes de cumplir su primer año de mandato en este segundo período, Michelle Bachelet se encontró envuelta de manera indirecta en un escándalo político que terminó como caso judicial por tráfico de influencias. La sociedad Exportadora y de Gestión Caval Limitada, conformada por Natalia Compagnon- esposa de Sebastián Dávalos y nuera de la mandataria- habría recibido en el año 2013 un crédito de 10 millones de dólares por parte del Banco de Chile para concretar la compra de un terreno de 44 hectáreas en la localidad de Machalí. Este tendría con propósito ser revendido para desarrollos inmobiliarios. En aquel momento la empresa Caval no contaba con el respaldo financiero necesario para lograr el sí de un crédito con cifras tan altas.

Las primeras denuncias, que también involucraban el uso de información privilegiada, llegaron a la Fiscalía Nacional por parte de los diputados de Renovación Nacional Nicolás Monckeberg y José Manuel Edwards, y es a partir del 16 de febrero del 2015 que la Fiscalía encomienda la investigación a Luis Toledo, fiscal general de O´Higgins.

Las averiguaciones arrojaron en primer lugar que la reunión de aprobación del crédito que sostuvo Compagnon (en la que estuvo acompañada por Dávalos) en la sede central del Banco de Chile fue con Andrónico Luksic Craig, vicepresidente del ente mercantil. Asimismo, pudo conocerse que el crédito millonario fue aprobado un día después del triunfo de Bachelet en los comicios de 2013, y que este préstamo contaba con condiciones de pago atípicas, como por ejemplo: debía ser restituido en el plazo de un año en una sola cuota pagadera al final del mismo, lo que restaba carga financiera a Caval con el pago de cuotas mensuales que mermarían sus ingresos.

Las tierras  de Machalí  fueron compradas por Caval e inscritas en el Conservador de Bienes Raíces. A partir de aquí otras acciones se suman como antecedentes del caso, ya que la empresa de Compagnon encuentra un comprador para realizar los proyectos inmobiliarios: la empresa Silca ligada a Hugo Silva cierra el contrato de compra-venta por 9.500 millones de pesos, cuando su valor originario comprendía los 6.500 millones, lo que generaría de manera inmediata una ganancia de 3.000 millones de pesos a la empresa de la nuera de Bachelet.

Cuando el caso Caval fue expuesto por la Revista Qué Pasa, La Moneda se vio forzada a hacer público el patrimonio del hijo de la Presidenta para apaciguar las aguas, pero esto no tuvo ningún efecto. Las críticas y cuestionamientos provenientes de los sectores de la oposición y la opinión pública hicieron que Bachelet tomara la decisión de pedir la renuncia al cargo de Director Sociocultural de la Presidencia, a Sebastián Dávalos.

El 23 de febrero de 2015 la Jefe de Estado se refirió de manera oficial sobre los hechos y aseguró desconocer acerca de los negocios de su nuera Natalia Compagnon y sobre su relación con  Andrónico Luksic, una teoría que fue confirmada por la propio Compagnon al declarar ante la Ficalía de O´Higgins el 8 de abril del mismo año.

La profunda crisis política forzó a Bachelet a pedir la renuncia de cada uno de los ministros que conformaban su gabinete, entre ellos Rodrigo Peñailillo, quien a su vez  fue implicado en el caso de delito tributario denominado como SQM, al estar ligado a la Sociedad Química y Minera de Chile, por presuntamente emitir boletas con un monto total de 16 millones de pesos a la compañía Asesoría y Negocios de Giorgio Martelli durante el 2011 y el 2012, mucho antes de asumir su cargo como Ministro de Interior. Martelli habría usado su compañía para extraer dinero de SQM con 23 facturas de un total de 245 millones que fueron utilizadas para “pagos irregulares”, entre ellos un presunto aporte para financiar la precampaña electoral de Michelle Bachelet.

Tras declarar en diversas oportunidades como imputado, en este 2018 el caso de Rodrigo Peñailillo fue archivado luego de no ser formalizado, mientras que el destino de Natalia Compagnon y Sebastián Dávalos juega en un dirección diferente. Dávalos junto a Compagnon serán formalizados el 28 de marzo de este año por presunta estafa reiterada luego de dos años de investigación.

Facebook oficial de Michelle Bachelet

Durante 2017 las investigaciones del caso “Lava Jato” en Brasil, una de las mayores operaciones en contra de la corrupción en este país, encuentran el nombre de Michelle Bachelet envuelto entre sus antecedentes. Esta vez la Presidenta de Chile debía enfrentar las interrogantes sobre la supuesta intervención clandestina de las empresas OAS en las elecciones presidenciales en las que resultó vencedora, así como el posible financiamiento irregular de su campaña electoral.

En esta oportunidad Bachelet tuvo que enfrentarse a la Cámara de Diputados de Chile y responder seis preguntas de un cuestionario que le fue enviado en donde se inquiría en primer lugar si hubo aportes monetarios  a su campaña presidencial por parte de empresas internacionales, si mantuvo conversaciones con el expresidente de Brasil Luiz Inácio “Lula” da Silva referentes a las inversiones brasileñas en Chile, específicamente de los consorcios Odebrecht u OAS, y los motivos de la visita de la expresidenta Dilma Rousseff al país durante febrero de 2017.

Pero el golpe más fuerte para la mandataria llegó las primeras semanas de enero de 2018, cuando el Banco Mundial admitió haber manipulado el ranking de competitividad empresarial de Chile durante el primer gobierno de Bachelet.

Paul Romer, economista en jefe de la entidad bancaria, admitió en una entrevista al Wall Street Journal, que el Banco Mundial modificó los datos del ranking durante 2006, afectando de manera directa el primer período presidencial de Michelle Bachelet, motivado principalmente por intereses políticos.

“Durante el mandato de la señora Bachelet, el ranking era constantemente deteriorado, mientras que constantemente subía durante el gobierno de Piñera”, señala el texto en el que Romer explica que el Banco Mundial habría cambiado constantemente la metodología de medición para mostrar un indicador más bajo durante la administración de la Jefe de Estado.

Ante los hechos Bachelet se manifestó. “Muy preocupante lo ocurrido con el ranking de competitividad del Banco Mundial. Más allá del impacto negativo en la ubicación de Chile, la alteración daña la credibilidad de una institución que debe contar con la confianza de la comunidad internacional”, sostuvo a través de su cuenta de Twitter.

Asimismo, explicó que “dada la gravedad de lo sucedido, como gobierno solicitaremos formalmente al Banco Mundial una completa investigación. Los rankings que administran las instituciones internacionales deben ser confiables, ya que impactan en la inversión y el desarrollo de los países”.

Ante la grave situación el Banco Mundial inició el proceso de corrección de los informes pasados, que serán publicados nuevamente. Para Paul Romer es  indefendible  “la integridad” del proceso que condujo a los cambios en la metodología.

 

 

También Podría Interesarte

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este Sitio Web usa cookies para mejorar tu experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no participar si lo deseas. Aceptar Leer Más