Aumenta la reparación de zapatos ante imposibilidad de comprarlos nuevo

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Diariamente el señor Joel González puede recibir entre 15 y 20 pares de zapatos en su negocio, ubicado en la planta baja del Centro Simón Bolívar, cerca de la esquina de Pajaritos, en el centro de Caracas.

Ese kiosco no siempre estuvo lleno de calzado, carteras, maletas y bolsos para arreglar. Hace seis meses González decidió retomar el oficio de zapatero que desempeñó desde los 12 años (hoy tiene 40) porque comprar la ropa nueva que vendía dejó de ser una prioridad para las personas que transitaban por esa concurrida zona de la urbanización El Silencio.

En Venezuela comprar un par de zapatos con un salario mínimo de 1.800 bolívares soberanos es imposible. Los precios en locales del bulevar de Sabana Grande van desde los 3 mil bolívares soberanos a 7 mil bolívares soberanos o más, según el modelo y talla del calzado. En centros comerciales los zapatos pueden marcar incluso los 12 mil bolívares soberanos; es decir, casi 7 salarios mínimos. Encontrar un par con un precio más accesible implica caminar mucho y sacrificar calidad.

“Al caminar el bulevar de Sabana Grande no puedes entrar a comprar el primer par de zapatos que encuentras porque ese mismo zapato que ves en 3 mil bolívares, a mitad lo vas a ver en cuatro y al final en uno. Caminé todo el bulevar de Plaza Venezuela a Chacaíto y de Chacaíto a Plaza Venezuela. No hay variedad, es el mismo par de zapatos pero con diferentes precios. Yo lo hice con mi mamá así y entre Sabana Grande y Chacaíto encontramos la tienda de un árabe que lo tenía a buen precio. Hoy un par de zapatos te cuesta por lo menos 6 mil bolívares”, relató Zuleima Blanco.

En el centro de la capital venezolana los precios van a variar incluso el mismo día, según cambie el conocido dólar paralelo. “Yo fui para Capitolio y los zapatos están de diez mil (bolívares soberanos) para arriba, pero me dijeron que iban a cambiar el precio porque el dólar acababa de subir, como si ellos acababan de comprar los zapatos en ese momento”, comentó Harvey Fuentes.

Antes era difícil escoger un par de zapatos entre la variedad, la marca y el precio. En la actualidad,sobran las imitaciones, los nombres desconocidos y la mercancía de plástico u otro material poco duradero o ergonómico.

Lea la historia completa en La Tribuna de Todos.

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