Donald Trump visita Pittsburgh y anuncia inversiones
Donald Trump visita Pittsburgh y anuncia inversiones por más de 90 mil millones de dólares en inteligencia artificial y energía
El presidente Donald Trump llegó este lunes a Pittsburgh para participar en la cumbre Pennsylvania Energy and Innovation Summit, un evento que reunió a ejecutivos de las principales empresas tecnológicas y energéticas del país, con el objetivo de posicionar a Pensilvania como un nuevo centro de innovación en inteligencia artificial (IA) y producción energética.
La cumbre, celebrada en la Universidad Carnegie Mellon, fue organizada por el senador republicano Dave McCormick y contó con la participación de representantes de empresas como Google, Microsoft, Meta, OpenAI, Exxon Mobil, Blackstone, CoreWeave y FirstEnergy. Durante el evento, se anunció un paquete de inversiones privadas que superan los 90 mil millones de dólares, destinadas a proyectos de infraestructura tecnológica y energética en el estado.
Inversiones estratégicas para el desarrollo
Entre los compromisos anunciados se destacan:
Google: inversión de 25 mil millones de dólares para centros de datos y modernización de represas hidroeléctricas.
Blackstone: 25 mil millones para infraestructura energética y redes de datos.
CoreWeave: 6 mil millones para un nuevo centro de datos en Lancaster.
FirstEnergy y PPL: fortalecimiento de la red eléctrica en distintas zonas del estado.
Trump presentó el plan como una respuesta directa al liderazgo tecnológico de China, asegurando que Estados Unidos debe recuperar su posición como potencia industrial, tecnológica y energética. “Estamos aquí para lanzar una revolución tecnológica y energética desde el corazón de América”, afirmó durante su intervención.
Controversias y reacciones
Si bien la cumbre fue celebrada por líderes empresariales y funcionarios republicanos como una muestra de confianza en la economía del estado, también generó críticas por parte de grupos ambientalistas y defensores de energías renovables. Organizaciones locales cuestionaron la falta de enfoque en fuentes limpias y sostenibles, así como la ausencia de participación comunitaria en las discusiones.
Trump, por su parte, minimizó la viabilidad de las energías renovables, argumentando que “no funcionan de manera confiable”, y reiteró su apoyo a una política energética basada en combustibles fósiles, lo que reavivó el debate en torno al impacto ambiental de este tipo de inversiones.
Además del enfoque económico, el expresidente aprovechó su visita para reiterar su llamado al Congreso a recortar fondos destinados a la ayuda exterior y al sistema de medios públicos, en línea con su plataforma política actual.
Pensilvania como campo de batalla
La visita de Trump a Pittsburgh no es casual: Pensilvania es un estado clave en el panorama político nacional, tanto por su peso electoral como por su potencial industrial.
Con estas inversiones, se abre una nueva etapa para el estado, que ahora deberá enfrentar el reto de equilibrar crecimiento tecnológico con sostenibilidad ambiental y participación ciudadana.