Batallas por la redistribución de distritos en Texas y California
Texas y California chocan por nuevos mapas electorales que podrían redefinir la democracia. Expertos alertan: comunidades negras y latinas son las más expuestas a perder representación
En Estados Unidos, los mapas electorales se han convertido en campo de batalla. Texas aprobó una redistribución para ganar cinco escaños republicanos y California respondió con mapas “gatillo” que favorecen a los demócratas. Lo que parece una estrategia política es, en realidad, una disputa que puede definir el futuro de la democracia: voces afroamericanas y latinas denuncian intentos de silenciar su representación. En este artículo, líderes políticos, académicos y defensores de derechos civiles explican lo que está en juego y por qué la pelea por las líneas en el mapa importa tanto como el voto mismo.

“Lo que quieren es hacer trampa”: Gene Wu levanta la voz desde Texas
El representante Gene Wu, líder demócrata en la Cámara de Texas, describió semanas de movilización: viajes nacionales, protestas en el pleno y largas horas defendiendo su postura. “Lo que ellos quieren es hacer trampa, porque saben que sus políticas han provocado alzas de precios, recesión y desempleo. Y saben que son culpables por su apoyo ciego a Donald Trump”.
Wu subrayó que este tipo de redistribución fuera del ciclo censal “solo se había hecho antes en Texas, y entonces también lo llamaron trampa”. Alertó que, si cada estado manipula sus distritos tras cada elección, “ya no habrá democracia: los líderes no escucharán al pueblo porque siempre tendrán garantizado el triunfo”.
Mostró ejemplos concretos: en Houston, los distritos 18 y 9, con históricos líderes afroamericanos como Barbara Jordan, Mickey Leland y Sheila Jackson Lee, serán “empaquetados” en un único distrito, reduciendo la posibilidad de elegir dos representantes negros a solo uno. En las comunidades latinas de Dallas y el sur de Texas, la táctica será distinta: “fracking”, es decir, dividir barrios latinos y dispersarlos en zonas mayoritariamente blancas para diluir su voto.
Sam Wang: “Texas encabeza el gerrymander más extremo en la historia”
El académico Sam Wang, presidente del Electoral Innovation Lab de Princeton, explicó las diferencias legales entre estados. En Texas “no hay leyes estatales que regulen la redistribución, es el viejo oeste”, mientras que en California la Constitución obliga a una comisión independiente. “Lo que propone Newsom es cambiar temporalmente la Constitución, pero requiere aprobación de los votantes”.
Wang destacó que la Corte Suprema, en Rucho v. Common Cause (2019), declaró inconstitucional la redistribución partidista, pero se negó a actuar. Así, la batalla depende de constituciones y cortes estatales. Enumeró tres vías para garantizar mapas más justos: comisiones independientes, acciones judiciales estatales y nuevas leyes impulsadas por los votantes.
Puso cifras: el nuevo plan de Texas supone entre 5 y 7 escaños adicionales por encima de un proceso neutral, lo que convierte al estado “en el gerrymander congresional más extremo desde 1972”. Aunque reconoció avances en otros estados gracias a comisiones y fallos judiciales, advirtió que “Texas y California marcan ahora un punto bajo”.
“La supresión del voto se ha normalizado”
Sara Rohani, abogada asistente del Fondo Legal de la NAACP, recordó que el crecimiento poblacional en la última década lo impulsaron los votantes de color, pero los nuevos mapas no reflejan esa realidad. Explicó que la decisión de la Corte Suprema en Shelby County v. Holder (2013) eliminó el requisito de “preclearance”, lo que abrió la puerta a “leyes supresoras y tácticas de dilución racial”.
“En Alabama y Louisiana, los tribunales determinaron que los mapas aprobados diluían ilegalmente el voto afroamericano. Aun así, ambos estados resistieron órdenes judiciales. Alabama incluso apeló cuestionando si la Sección 2 de la Ley de Derecho al Voto es constitucional”, advirtió.
Sobre Louisiana, detalló que una corte federal ordenó la creación de un segundo distrito mayoritariamente negro. Sin embargo, tras aprobarse, un grupo de demandantes lo acusó de ser un “gerrymander racial”. El caso será reargumentado en la Corte Suprema este 15 de octubre. “Defenderemos que este distrito es legal y necesario. Así como en 1965 luchamos por aprobar la Ley de Derecho al Voto, hoy nuestra misión es defenderla”.
Thomas Saenz: “Para ganar más escaños, Texas viola la ley”
Finalmente, Thomas Saenz, presidente de MALDEF, subrayó que el mapa de Texas de 2021 ya estaba diseñado para maximizar las ventajas republicanas. “La única limitación fue su interpretación de la Ley de Derecho al Voto, porque Texas ha sido impugnado década tras década por no reconocer el crecimiento de las comunidades de color, especialmente la latina”.
Aseguró que, para sumar cinco escaños adicionales, “ahora deben violar esa ley”. Y advirtió: “El crecimiento de la población latina y de otras minorías en Texas ha superado al de la población blanca. Pretender ignorar esa realidad hace que este proceso sea aún más peligroso”.
¿Quién dibuja el futuro de la democracia?
La sesión dejó claro que las batallas por la redistribución de distritos en 2025 no son solo técnicas, sino existenciales para la democracia. Texas busca blindar el poder republicano; California responde con mapas de contingencia; y en el centro, comunidades afroamericanas y latinas temen ver su representación política erosionada. Como resumió Rohani: “Las líneas en el mapa son el bloque fundamental de nuestra democracia. Si se trazan para silenciar votos, la democracia misma fracasa”.